Mañana de suburbioy el autobús se acerca a la parada.Hace frío en la calle, suavemente,casi de despertar de primavera,de ciudad que no ha entradotodavía en calor.Desde mi asiento veo a las mujeres,con los ojos de sueño y la ropa sin brillo,en busca de su horario de trabajo.Esta mañana, cuando iba a clase de inglés en el autobús, una voz me ha sacado de mi ensoñación (no extraña, puesto que eran las 7.30, no me había dado tiempo de tomar un café y las legañas habían formado un ejército invisible que amenazaba con atacar). Lo primero que me ha llamado la atención ha sido el tono: dulce, melodioso... Como creo que dicen allí, esa voz hablaba bien bonito, con esa musicalidad cuyo origen geográfico no sé determinar, la verdad. Podría ser tanto chilena como peruana. No tengo ni idea.
Pero la cosa es que, puesta a terminar de despertarme, he agudizado el oído para escuchar lo que esa chica, de unos 20 años, estaba diciendo a alguien por el móvil. Y atónita, me he dado cuenta de que estaba cortando con su novio de una forma totalmente relajada, sin ningún tipo de nerviosismo o histeria incontrolable (y, por supuesto, sin que le diese vergüenza de que los cuatro gatos que viajábamos con ella nos enterásemos). No hace falta que nos volvamos a ver. Yo no quiero seguir jugando y que podamos herir nuestros sentimientos. Y muchas frases más, pero todas ellas utilizando la rica lengua madre sin ningún tipo de interjección, onomatopeya o diminutivo, llamando a las cosas por su nombre y con un amplio abanico de vocabulario. Nada de lo que acostumbramos a hacer nosotros diariamente.
Así que he decidido, que si alguna vez tengo que darle una patada a alguien en el culo, lo haré hablando bien bonito, no sea cosa que esa chica me esté espiando y piense que soy analfabeta.
Que tengas un buen día,que la suerte te busqueen tu casa pequeña y ordenada,que la vida te trate dignamente.Luis García Montero (Mujeres)