jueves, 2 de octubre de 2008

HASTA PRONTO


Los aviones no pueden volar,
pero ellos no lo saben, no lo saben,
se balancean en la Aurora Boreal
o se deslizan encima de las nubes.
Amaral (Una pequeña parte del mundo)
A esta hora, L. estará apunto de embarcar en el avión que la llevará Oslo. Ayer nos despedimos de ella, y aunque la verdad es que da un poco de penita, lo cierto es que le espera un año en en el extranjero en el que puede conocer a un montón de gente (con especial importancia del género masculino, por su puesto) y de lugares muy diferentes a los que estamos acostumbrados aquí en España. Si lo piensas así, no es tan triste. Incluso podríamos decir que ¡vaya envidia! En fin, habrá que ir a verla un día de estos, ¿no?

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